
Apenas anoté nada de esta etapa en el cuaderno de bitácora y será la primera de muchas en las que no lo haga. Me reencuentro con los franceses a mi llegada a Almendralejo, Chantal me saluda con efusividad y descanso con ellos en un pequeño bar que agasaja a los peregrinos internacionales con refrescos a 2 €. Me tomo un aquarious, entro en el bar y pago sus consumiciones.
Salgo, me pongo mi mochila, mi sombrero y cogiendo el palo les sonrio y les suelto un socarrón: "Je paye la tournée!! Buen Camino" y me piro antes de que reaccionen a tamaña ofensa por mi parte. No tarda Jean en alcanzarme con sus palos de trekking intentando pagarme su coca cola y el nestea de su hermano, les digo que en españa decimos "hoy por ti mañana por mi, aujourd´hui pour toi demain pour moi" y parece que les calma que mi gesto responda a una arraigada tradicion española. Chantal por su parte no deja de echarme la bronca durante todo el camino; es fantástico volver a oir "Manuel" entre los batiburrillos francófonos de estos superabuelos que tienen nietos de mi edad.
Torremegía es uno de los pueblos mas pequeños que estan a pie del camino; el albergue se descubre como uno de los mejores de extremadura: un antiguo monasterio restaurado gestionado por la junta con todas las comodidades del siglo XXI, x 10 €.
A la mañana siguiente y con la triste sensación de que será mi ultimo día en el camino, decido pedirles que se fotografien conmigo a las puertas del albergue por si acaso no volvemos a vernos jamás.
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